Limpieza de los espejos
Manchas de pasta de dientes, huellas dactilares, laca, polvo: nada más limpiar el espejo del baño, vuelve a estar sucio. Los espejos del pasillo o del dormitorio se ponen feos con el tiempo. Con estos consejos y remedios caseros se pueden limpiar de forma rápida, suave y sin dejar marcas, sin necesidad de utilizar productos de limpieza caros.
Los espejos son sensibles
Los espejos necesitan una atención especial. Esto se debe a su naturaleza: están compuestos por una plancha de vidrio, una capa de plata o aluminio y varias capas de laca. La capa de plata, responsable de la reflexión y abierta en la zona de los bordes, así como su recubrimiento multicapa hacen que un espejo sea vulnerable. Por esta razón, un espejo sin marco puede cambiar con el tiempo si, por ejemplo, se utilizan productos de limpieza inadecuados, no se eliminan las gotas de agua en el borde o los vapores de disolventes como el quitaesmalte le afectan. Por consiguiente, la zona de los bordes es la parte más sensible del espejo. Para evitar que se oxide por los lados, es mejor no utilizar detergentes cuando se limpie. Por lo general, el agua y los sencillos remedios caseros bastan para limpiar los espejos.
Limpieza del espejo con la limpiador de vapor
Los espejos se pueden limpiar sin ningún producto de limpieza usando únicamente el limpiador de vapor. El vapor caliente elimina incluso la suciedad más persistente sin esfuerzo:
- En primer lugar, vaporice la superficie del cristal de manera uniforme con la boquilla manual y la funda de microfibra y desprenda la suciedad frotando. Alternativamente, se puede vaporizar la superficie con la boquilla de chorro concentrado desde una distancia de unos pocos centímetros.
- A continuación, retire el «agua de vapor» con un limpiacristales, la limpiadora de cristales a batería o un paño de microfibras y frote cuidadosamente los bordes para secarlos.
Consejo para evitar los espejos empañados en el baño
Quién no lo ha experimentado: después de la ducha, los espejos suelen quedar muy empañados. La humedad se puede aspirar rápidamente con un limpiador de cristales. Otro truco: apuntar brevemente con un secador de pelo hacia el espejo hasta que no haya más condensación de agua en él.